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Hábitos de higiene no tan saludables que debes dejar atrás

Ducharse siempre se considera un buen hábito, pero ¿qué ocurre si te decimos que hay ciertos detalles que podrías estar haciendo mal al tomar una relajante ducha? Es una necesidad, y eso es todo en lo que nos concentramos, pero a menudo olvidamos que hay muchos jabones y exfoliantes que contienen productos químicos nocivos y que incluso el agua no puede eliminarlos. Se quedan para dañar tu piel. Sabemos que no hay nada más relajante que una ducha caliente después de un largo día, pero debes tener cuidado con tu salud. Por eso, aquí expondremos algunos de los errores comunes que a menudo pasamos por alto al bañarnos.

Lavarse la cara con agua tibia

Es muy conveniente, incluso reconfortante, lavarse la cara bajo la ducha con agua caliente, pero recuerda que eso no es lo que necesita la piel sensible de tu rostro. La piel de nuestra cara es un poco más sensible que el resto de la piel del cuerpo, y por lo tanto, existen productos diferentes, principalmente para la cara, que no son los mismos que aplicas en el cuerpo. La única manera de mantener la piel segura es lavarse la cara con agua tibia y no con agua caliente.

No lavarse los pies

No sabemos de dónde vino la creencia de que por el simple hecho de pararse bajo la ducha, los pies no necesitan ninguna limpieza, porque se supone que los pies mojados están limpios. Eso no es cierto. Tus pies llevan muchas cosas consigo cuando caminas, y debes deshacerte de ellas mientras tomas una ducha. Así que lávate los pies con cuidado mientras estés bajo la ducha, ya que unos pies limpios te evitarán muchas enfermedades.

No reemplazar tu esponja vegetal regularmente

Existe otro concepto erróneo, y es creer que la esponja vegetal está libre de todos los mohos y bacterias porque quizás le has dado un lavado decente después de la ducha. Los mohos viven en condiciones húmedas y cálidas y tu esponja es exactamente el refugio que desean. Así que toma nota y lava tu esponja vegetal correctamente después del baño. Cámbiala una vez al mes si no quieres compartirla con las bacterias.

Usar una jabonera

De nuevo, si no quieres hacerte amigo de las bacterias y los hongos, entonces debes deshacerte de esa jabonera si usas jabón en barra. Por la misma razón que en el anterior consejo, compra una jabonera de alambre o que tenga púas. Así evitarás que tu jabón esté por todas partes, y eso es genial porque el jabón puede crear mucho desorden.

Usar jabones perfumados líquidos

Los jabones perfumados líquidos no son amigos de todos, especialmente si tienes la piel seca y sensible. Seguro que la fragancia te hará soñar con un jardín lleno de flores, pero los productos químicos utilizados para incluir esa fragancia no son los contenidos que deseas en tu piel. No te dejes cautivar por el agradable olor, ya que puede provocar irritación en la piel. Una mejor alternativa es usar jabones en barra sin fragancias, colorantes u otras sustancias nocivas.

Usar navajas de afeitar viejas

Atención chicos, lean con atención cuando les decimos que no deben usar una afeitadora hasta el final de su vida, hasta que se vuelva inútil. Las navajas no son diferentes de la barra de jabón o las esponjas vegetales ya que también pueden hacer vida, y cuando decimos vida nos referimos a que también pueden llenarse de bacterias y hongos, pues crecen sobre ellas. Así que no le regales tu afeitadora a las bacterias y reemplázalas de vez en cuando. Además de esto, si tu afeitadora no es lo suficientemente afilada, causará que te hagas pequeños cortes que son demasiado pequeños a la vista, pero lo suficientemente grandes para los pequeños hongos.

Dejar la afeitadora en la ducha

Encuentra un lugar limpio y seco para tu afeitadora. Te aseguramos que la ducha no es ese lugar. Así que aquí vamos de nuevo: un ambiente húmedo y cálido hará que tu afeitadora sea perfecta para que crezcan los hongos. Si igual quieres mantenerla cerca de la ducha, es mejor que encuentres un lugar seco donde puedas colgar la afeitadora, para que se seque completamente y rápidamente.

Lavarse el cabello todos los días

Algunas personas parecen creer que lavarse el pelo todos los días es un buen hábito pero, ¿adivinen qué? No es tan buen plan, incluso si el clima es abrasador. Comprende que tu cuero cabelludo produce aceite que es necesario para que no se seque. Lavarse el cabello diariamente hará que el cuero cabelludo se seque y haga que compense excesivamente el aceite que ha perdido. El resultado será un cabello graso, del cual seguramente intentarás escapar todo el tiempo, lavando tu cabello diariamente.

No tomar una ducha después de hacer ejercicio

¿Hemos mencionado que las bacterias y hongos disfrutan y viven en un tipo particular de ambiente? El sudor es justo lo que necesitan estos organismos. Así que dedica unos minutos después de un entrenamiento intenso, porque no quieres que todo el sudor te cubra durante el día. Proporciona un entorno inhóspito para las bacterias y hongos y estarás listo para continuar con tu día.

No humectar tu piel apropiadamente

Hidratar tu piel es muy importante. Y muchachos, este no es un consejo solo para las chicas, así que dejen el machismo e hidraten su piel. Aplicar crema hidratante inmediatamente después de una ducha de agua caliente es bueno porque se absorbe rápidamente en la piel. Incluso reemplazará la humedad que pierde la piel después de una ducha así. Por lo tanto, hidrata tu camino hacia una piel de aspecto saludable.

¿Encontraste alguno de los errores que has estado cometiendo toda tu vida luego de leer este artículo? Si es así, toma nota de los errores porque no podrás lograr una piel sana si no los reparas. No olvides compartir algunos de tus consejos sobre hábitos saludables de higiene. ¡Queremos leerlos a través de nuestra sección de comentarios!

¡Mantente saludable!

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